Calma es lo opuesto al conflicto, el equilibrio entre sombra y luz; la paz esta siempre en el fondo del océano, donde las aguas se mantiene inmóviles, mientras en la superficie se desarrolla la gran tempestad, paz es la firmeza de la corriente en su profundidad…

Hoy la paz habita en el jardín de mi corazón, de mis manos emanan rayos de Luz que tocan la materia  santificandola sin desorden, ni dudas.

Cuándo encuentras la paz interior, cuando eres el fondo del océano manso y hermoso, entonces, hallazte la confianza, la fortaleza y la belleza en tu interior, en tu casa, tu vida y mundo.

Existe un Paraíso, una tierra, un lugar en el que puedes soñar despierto, existe un sueño en el que puedes crear desde la integridad, la honestidad; un lugar donde todo es posible…, un lugar donde nada se oculta, nada es invisible, ni imposible.

 

Es necesario saber donde ponemos nuestra atención, porque mientras exista duda, inseguridad, temor, no hay paz y en la paz no puede existir dualidad, oposición, ni condición alguna…; se trata de ser en todo instante, no es hacer, ni dejar de hacer, sino ser sin compromiso, paradigmas, ni ego. Es amor, es percibir el amor a cada paso, escuchar amor con cada sonido, encontrar la belleza en cada poro y célula de todo ser vivo…

El estado de calma es ser abundancia sin límites, es tener las estrellas entre tus manos y rodear a Gaia  con tus brazos, surcar las galaxias con el pensamiento, sentir el espacio en tu corazón y vivir en una tierra que te provee de todo cuanto necesitas y quieres. El estado de calma nos provee de todo lo que somos capaces de imaginar y no imaginar porque es el estado de la Fuente, del equilibrio y del conocimiento de Quien eres…

Asi como la belleza no puede ser explicada, controlada, ni atrapada, porque ella es libre y hermosa; el estado de calma no  solo puede sentirse y experimentarse. El estado de calma es rendirte a la Vida, sólo con amor y belleza, sin miedos, ni temor.

El estado de calma es satisfacción, plenitud y la felicidad del corazón del corazón, es renacer a la nueva vida, es consuelo de lo infinito; es saberte la vida, es conocerte como Fuente, es vivir sin medida. El estado de calma es Ser la luz que alumbra la oscuridad, es conocer la vida fuera de la vida, allí donde la vida se integra con la Esencia más allá de la densidad, la dualidad y el conflicto.

                                                                    
Desde el Jardín de la Paz doy a Luz el Corazón de corazones, la Luz de las luces, abrazando, integrando y transmitiendo conocimiento, sabiduría, salud y  paz; para participar en la Creación y Expansión de la Verdadera Raza primigenia Humana.


Desde el estado de calma que Yo Soy, que la luz os acompañe durante toda la vida, y que podáis conocer la felicidad, belleza y abundancia de una vida en calma.