Jacinto Benavente dijo: “ el genio triunfa siempre, el que se deja vencer no fue nunca un genio”.


El hombre ha perdido el sentido del valor, la creación, de la sabiduria y la confianza en su intuición, corazón y verdad; se dejo arrastrar a la zona de confort y seguridad aparente, pero, no existe tal seguridad, no existe tal inmovilidad en la vida; el mundo es un lugar de continuo movimiento,  es infinidad de experiencias, cambio. Querer mantenerse seguro y estable es síntoma de inmadurez, la seguridad real, concreta y verdadera debe de suceder desde el interior, es decir, toda seguridad exterior es momentánea y efímera…

La vida fue creada para aprender desde las múltiples experiencias y la diversidad, esto implica movimiento continúo en el exterior…,  nuestro reto es superar esos movimientos sin miedo, ansiedad, angustia, ni desesperación…, debemos ser como el camaleón que cambia de color, camufla y adapta a cualquier entorno y cualquier ambiente con toda naturalidad, sencillez y paz.


Aquel que se conforma con la vida, con las situaciónes, que no es capaz de asumir los retos de la vida, que teme los cambios, que no es capaz de moverse por no perder aquello que tiene, o cree tener, ya sea por miedo a lo desconocido, o al qué sucederá si…; aquel que no afronta, que no es capaz de decidir por sí mismo, que no actúa según su verdadero sentir, que no toma iniciativa, no arriesga, no confía en el mismo y acepta sus convicciones, situacion y vida, ese no es capaz de Vivir consigo mismo…, de sentir su valía, de amarse…  Cree y acepta la aparente felicidad o seguridad de los otros, está perdido…, no sabe dónde está, qué quiere, ni a donde va. Va de lado a lado, es incapaz de asumir el mando de su vida y mundo, pierde el respeto a si mismo y que lo que él es verdaderamente, se entrega la ficticia felicidad de la justificación y la relativa seguridad.

                                                                     
El genio es aquel que se conoce, que es capaz de saber lo que quiere y ir a por ello, sin miedo, sin tiempo, ni lugar, es decir, el vive para lo que él es, para lo que él quiere hacer de su vida, es capaz de sobresalir haciendo lo que le gusta, es capaz de distinguirse entre la multitud, el rompe las barreras comunes, no flaquea, no pierde ilusión ni su pasión…, con cada obstáculo y reto él se crece, se anima y sabe a ciencia cierta que cuanto más difícil, cuanto más tarde en lograr su objetivo, más grande será su conquista y victoria…

Aquel que desiste, aquel que se rinde, que se da por vencido, ese primero no sabía lo que quería, segundo se deja arrastrar por cualquiera fuera de él y lo que es más importante no se ama lo suficiente…, no se acepta, le ha dado su poder a los demás, a las circunstancias, al exterior.

La vida no está hecha para los cobardes, en la vida no podemos dejar nuestra responsabilidad a los demás; pero,  la responsabilidad no habla de culpables, ni de víctimas, sino, más bien de conocer nuestros derechos, nuestras cualidades, habilidades y sobre todo de conocerse a sí mismo, para desarrollar y crear la vida, su vida y su mundo. No importa cuantas experiencias tuviste, no importa cuanto tiempo tardaste, no importa si acertaste o te equivocaste, lo único que importa es si te sabes creador de tu vida y de tus experiencias.


Ningún científico, inventor, filósofo, artista, genio lo ha sido por cobardía…, por miedo sino todo lo contrario, es decir, han tenido que atravesar cualquier reto, miedo, dolor y han ido más allá de lo conocido, de la zona de confort.

El genio jamás se dejó vencer por los demás, jamás dio más crédito a los demás que a él mismo, ninguna derrota, ninguna batalla lo hizo desistir de su empeño. Él aprendió de sus errores, de sus fracasos y los aplicó en su creación…, todo genio jamás fue la media, jamás intentó copiar, sino que se sintió diferente, fuera de lugar y buscó su porque, buscó su origen…


El ser humano ha aprendido y lo han educado para moverse entre unos parámetros, nos han hecho condicionados, nos han coaccionado y hemos cedido, nos han programado para no movernos de unos límites, realmente esto no es el ser humano…, porque el hombre es Poderoso, es Creador, es una especie privilegiada capaz de mover, de hacer girar y cambiar su vida, mediante la toma de conciencia, a través del despertar de sus sentidos, de su intuición, de salir de los límites, de atravesar su propia idea de quien es, de donde está y para qué está…


El hombre es un genio por naturaleza, es Grande por nacimiento y es Especial antes de nacer, porque antes de su nacimiento ya Era…, antes de ser consciente ya Existía y antes de existir ya era Consciente…, no en la forma sino en la Energía y en Conciencia…


El ser humano comienza a recordar, comienza a verse mucho más íntimamente que hasta ahora, su curiosidad a dado un giro hacia su interior, conócete a ti mismo y sabrás de lo que eres capaz…

No temas, no dudes, no desconfíes de ti, cree primero en ti, confía primero en ti, aprende primero de ti, estudiate primero a ti y así irás borrando el Olvido de quien no Eres…, así empezarás a recordar Quién Eres Realmente…, dónde estás y porque estas…, así volverás a ser el genio que siempre has sido, así nadie más que tú será el dueño de tu vida, nadie más que tú manejara tu vida, ni tú volverás a darle tu poder a nada o nadie que no sea tú…


Ninguna cobardía, ningún escondite, ningún tiempo es lugar para el hombre… El hombre debe tomar las riendas de su vida, debe de ser coherente en todos los sentidos, en todos los aspectos, es más él no debe nada…, sólo se debe a él  mismo… su felicidad, su coherencia, su amor y la humildad de reconocer que nadie ajeno a él es el autor de su vida y mundo…


Ninguna cobardía trae paz al corazón…, ninguna cobardía nos enseña a ser mejores…, sino que nos arrastra al resentimiento, la ira y hasta el dolor, nos atrasa en nuestro crecimiento y evolución, porque aquel que es capaz de amar y sentir de verdad ese es valiente…, él es un genio, el amor le da fuerzas, le da alas, valor, le hace crecer…


¿Cobardía o Valor?

Elijo el Valor, el amor, la responsabilidad, la facilidad y la tranquilidad de saberme creadora, autora y autodidacta de mi vida, de mi espacio y de mi mundo.

Elijo el Valor del amor, el valor de la vida, el valor de decidir que quiero hacer, donde quiero estar y cómo quiero vivir.

Elijo la libertad de estar donde quiero estar, elijo vivir como quiero vivir, sin importar cómo piensen, sientan o actúen los demás.

Elijo amarme tal cual soy sin importar cuando o como me equivoque o cuanto, sin importar quien aprueba los actos o no, elijo ir más allá de cualquier frontera, de cualquier límite, porque ningún límite es lo que Yo Soy, porque ningún límite me hace más Feliz, los límites son eso límites… y sólo sirve para hacerte creer incapaz, insuficiente y ajeno a tu vida…

Yo elijo la libertad de ser auténtica, de ser coherente en mis pensamientos, palabras, actos y vida.


Yo Soy la libertad del que no tiene miedo, porque fui más allá y lo atravesé…, el miedo me sirvió de incentivo, lo traspase porque conocí y aprendí que el miedo lo tiene la persona o el alma, jamás el Espíritu…


Antes que materia somos energía, la energía no se puede atrapar, no se puede tener encerrada…

Cualquier carencia de responsabilidad, de asumir nuestros retos, actos o vida es un acto de cobardía…, es una ausencia de auto-conocimiento interior, de amor y confianza en uno mismo, así jamás seremos el Genio de nuestra vida, cualquier genio aprendió antes a ser  
un maestro en su interior y en el exterior un revolucionario que ganó la guerra a la personalidad, al ego, a la sociedad y a la vida, él fue más allá del miedo, de lo conocido y del mundo exterior…